{"id":115747,"date":"2022-05-26T17:23:58","date_gmt":"2022-05-26T17:23:58","guid":{"rendered":"https:\/\/www.pololine.com\/?p=115747"},"modified":"2022-05-26T17:23:58","modified_gmt":"2022-05-26T17:23:58","slug":"entre-ingleses-y-gauchos-gestaron-el-reinado-mas-largo-en-el-deporte","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/pololine.slorusso.com\/es\/destacado\/entre-ingleses-y-gauchos-gestaron-el-reinado-mas-largo-en-el-deporte\/","title":{"rendered":"Entre ingleses y gauchos: Gestaron el reinado m\u00e1s largo en el deporte y la primera Selecci\u00f3n argentina que conquist\u00f3 todo"},"content":{"rendered":"<p><a href=\"https:\/\/www.lanacion.com.ar\/la-nacion-revista\/el-reinado-mas-extenso-hace-un-siglo-el-polo-argentino-sorprendia-a-las-potencias-y-se-coronaba-como-nid24052022\/\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\"><em><strong>Art\u00edculo publicado originalmente en La Naci\u00f3n Revista el domingo 22 de mayo<\/strong><\/em><\/a><em><strong>\u00a0<\/strong><\/em><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><strong>Por Alejandra Ocampo<\/strong><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">A mediados del Siglo XIX, oficiales de caballer\u00eda brit\u00e1nicos que se encontraban de servicio\u00a0en la India quedaron cautivados por un deporte ecuestre que practicaban los nobles del subcontinente, al que llamaban \u201cla joya de la corona del Imperio Brit\u00e1nico\u201d: el polo. Hacia 1856, varios de esos oficiales, de regreso a Inglaterra con escala en Malta, lo exportaron a Occidente con la intenci\u00f3n de acomodarlo, ya que notaron que en la India se jugaba sin reglamento ni una cantidad espec\u00edfica de jugadores. As\u00ed, los ingleses le proveyeron al polo reglas apropiadas, establecieron el n\u00famero de cuatro jugadores por bando y se constituy\u00f3 la Hurlingham Polo Association, entidad que iba a regir el polo brit\u00e1nico, bajo cuyas reglas se disputaban los torneos. Poco tiempo despu\u00e9s, fue descubierto por los norteamericanos, que no s\u00f3lo se entusiasmaron tanto como los ingleses, sino que no tardaron en convertirse en sus rivales m\u00e1s duros.<\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Adem\u00e1s, los norteamericanos le pusieron el cascabel al gato, el toque que le faltaba: crearon el sistema de h\u00e1ndicaps, es decir, la valorizaci\u00f3n para los jugadores, que iba de 1 a 10 goles. Como no pod\u00eda ser de otra forma, el primer jugador de la historia que alcanz\u00f3 los 10 goles de handicap fue un estadounidense, Foxhall Keene, quien adem\u00e1s de ser un intr\u00e9pido polista, era un extraordinario multideportista.<\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Mientras tanto, la Argentina recib\u00eda una inmensa ola de inmigrantes desde una Europa empobrecida; gente que bajaba de los barcos ansiosa por establecerse en un pa\u00eds poderoso, seguro y con gran futuro. Entre ellos hab\u00eda brit\u00e1nicos, que llegaban a un pa\u00eds de estabilidad pol\u00edtica y prosperidad econ\u00f3mica, y que eligieron desparramarse en diversos campos y estancias, especialmente de Santa Fe. Y que adem\u00e1s trajeron novedades; entre otras, varios deportes: f\u00fatbol, rugby, tenis, polo. Este \u00faltimo termin\u00f3 siendo el pasatiempo favorito tanto de los estancieros como de los peones, criollos que ten\u00edan una habilidad extraordinaria para andar a caballo y que dej\u00f3 sorprendidos a los brit\u00e1nicos.<\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Estos peones montaban en pelo -sin montura- y tomaban las riendas con una sola mano para practicar un deporte que se llamaba pato, y que requer\u00eda una gran destreza. Sin dudarlo, los ingleses ense\u00f1aron a jugar al polo a estos audaces gauchos, para quienes el caballo no ten\u00eda secretos. M\u00e1s a\u00fan, los peones aprend\u00edan con una facilidad incre\u00edble. As\u00ed, Santa Fe se convirti\u00f3 en un gran centro de polo, al tiempo que el deporte se iba esparciendo en las distintas estancias y campos de todo el interior del pa\u00eds y comenzaban a surgir los primeros clubes. Los registros indican que el primer partido de polo que se jug\u00f3 en la Argentina fue entre Campo y Ciudad, el 30 de agosto de 1875, en la estancia Negrete, ubicada en el pueblo de Ranchos (hoy General Paz), en la Provincia de Buenos Aires, propiedad del brit\u00e1nico David Shennan, dedicado a la industria lanar.<\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Muchos ingleses emigrados a la Argentina viajaban con frecuencia a su pa\u00eds, donde sol\u00edan participar de las temporadas de polo. En 1896, un equipo que representaba al Buenos Aires Polo Club realiz\u00f3 una gira por Inglaterra encabezado por Hugh Scott-Robson, quien en Inglaterra ten\u00eda base en el Ranelagh Club y es considerado la primera gran estrella del polo en el pa\u00eds. Nacido en la provincia de Entre R\u00edos en 1878 y educado en Escocia, fue un extraordinario jugador ambidiestro, con posici\u00f3n de back (defensor), y uno de los fundadores del Hurlingham Club, en la Argentina, en 1888. Junto con Scott-Robson viajaron Newman Smith, Frank Furber y R. McC. Smyth. Si bien no se conocen detalles de los partidos, se sabe que hubo muy buenos comentarios hacia el equipo que representaba a la Argentina, y que comenzaron a aparecer las primeras cr\u00f3nicas elogiando a la caballada.<\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Al a\u00f1o siguiente, en 1897, otro conjunto volvi\u00f3 a Inglaterra representando a la Argentina. Los resultados obtenidos en esa oportunidad por el conjunto que integraban Francis Balfour, John Ravenscroft, Frank White y John Porteus \u2013todos ellos pioneros del polo en el pa\u00eds\u2013 fueron excepcionales: ganaron 17 de los 23 partidos que jugaron. En ese entonces, la gran novedad la constituy\u00f3 la caballada: ejemplares criollos exclusivamente, cuyo excepcional rendimiento dej\u00f3 sorprendidos a los ingleses. A fines del Siglo XIX y comienzos del XX, los polistas argentinos empezaron a viajar a Inglaterra con el objetivo de aprender y conseguir experiencia. Reci\u00e9n en 1912 llegar\u00eda lo que hasta entonces iba a ser la m\u00e1s importante gira por Inglaterra de un equipo representante de la Argentina, que iba a convertirse en el primer paso para el reconocimiento internacional definitivo del polo argentino, diez a\u00f1os despu\u00e9s.<\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><b>Un escoc\u00e9s en San Luis<\/b><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Harold Schwind (1873-1922) fue otro de los grandes pioneros brit\u00e1nicos del polo en Argentina. Nacido en Edimburgo, Schwind lleg\u00f3 al pa\u00eds a los 21 a\u00f1os y era due\u00f1o de una estancia en la provincia de San Luis, El Bagual, cuya principal actividad era la ganader\u00eda. Schwind, que viajaba a Europa con regularidad, decidi\u00f3 organizar en 1912 un tour con un equipo que llevar\u00eda el nombre de su estancia, pagando todos los gastos de su propio bolsillo, adem\u00e1s de aportar 22 caballos de su cr\u00eda. El Bagual estaba integrado por Schwind, John y Joseph Traill \u2013ambos de las estancias Las Rosas y Las Limpias, en Santa Fe\u2013 y Leonard Lynch-Staunton, adem\u00e1s de un suplente, John Campbell, un jugador muy bien montado, hijo de escoceses, due\u00f1o de una estancia en Carlos Casares y el \u00fanico de la delegaci\u00f3n que hab\u00eda nacido en la Argentina, en 1877, en Flores (por ese entonces, una zona rural en las afueras de Buenos Aires). El fin era el de siempre: sumar experiencia y aprender.<\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Pero superaron el objetivo con creces. Con sus 22 goles de h\u00e1ndicap, El Bagual se pase\u00f3 por Inglaterra, alcanzando la final de la Copa Whitney, luego de ganar todos sus partidos ante First Life Guards, Wasps y Old Cantabs. El poderoso equipo Eaton, de 32 goles de handicap y una caballada extraordinaria, quiz\u00e1 la mejor de Inglaterra, los esperaba en la definici\u00f3n. Y para el asombro de todos, El Bagual, que arranc\u00f3 11 goles abajo por h\u00e1ndicap, derrot\u00f3 a Eaton por 21 a 11. El desempe\u00f1o de El Bagual cosech\u00f3 un sinf\u00edn de elogios en Inglaterra, convirti\u00e9ndose en la sensaci\u00f3n de la temporada de Londres.<\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\"><em>\u201cLos brillantes jugadores argentinos\u201d<\/em>, los describi\u00f3 The Polo Times. En esa final, Campbell entr\u00f3 como suplente de Lynch-Staunton, quien se hab\u00eda lesionado, y marc\u00f3 cuatro goles. Cabe agregar que si bien en la Argentina eran ingleses, escoceses o irlandeses, en su lugar de origen los llamaban argentinos. Por otro lado, el Duque de Westminster, patr\u00f3n de Eaton, impresionado por el rendimiento de los caballos argentinos, decidi\u00f3 adquirir varios para sumar a su lote.<\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><b>La haza\u00f1a de El Bagual fue simplemente un preludio de lo que vendr\u00eda diez a\u00f1os despu\u00e9s, en 1922.<\/b><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Pero, antes, el mundo debi\u00f3 superar un dur\u00edsimo escollo: la Primera Guerra Mundial, el primer gran conflicto b\u00e9lico internacional del Siglo XX, entre 1914 y 1918, y que caus\u00f3 estragos en la vida en todos sus aspectos. John Campbell fue uno de los primeros que decidi\u00f3 alistarse como voluntario. <\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\">\u201cAcabo de enterarme de que hay guerra entre Inglaterra y Alemania. Y pese a que pueda parecer tonto, eleg\u00ed no jugar al polo en p\u00fablico, mientras nuestra gente est\u00e9 all\u00ed, as\u00ed que espero que me dejes ir (\u2026) siento que en este momento debemos estar all\u00e1\u201d<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\">, le escribi\u00f3 Campbell a Lewis Lacey, el 4 de agosto de 1914. Campbell no volver\u00eda: falleci\u00f3 en diciembre de 1917 a causa de las heridas recibidas en la batalla de Cambrai.<\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Como Campbell, un gran n\u00famero de aquellos oficiales ingleses, pioneros del polo tanto en Inglaterra como en la Argentina, fueron a la Gran Guerra, ya sea como voluntarios o convocados por su pa\u00eds. Y, como Campbell, muchos de ellos no volvieron. La espantosa contienda mundial merm\u00f3 considerablemente el n\u00famero de aquellos entusiastas oficiales brit\u00e1nicos jugadores de polo y pioneros del deporte moderno.<\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><b>Tiempos de haza\u00f1a\u00a0<\/b><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Una vez finalizada la guerra, con la vida reacomod\u00e1ndose, el polo volvi\u00f3 a las canchas. Y si bien el polo argentino ya recib\u00eda elogios, Inglaterra y Estados Unidos segu\u00edan firmes como los grandes del deporte, alternando su poder\u00edo en una competencia entre ellos, la Westchester Cup, que se empez\u00f3 a disputar en 1886. Considerado el trofeo m\u00e1s antiguo de la historia del polo, la imponente copa fue especialmente dise\u00f1ada por la joyer\u00eda Tiffany\u2019s.<\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">En 1921, y en contrapunto con la entidad que reg\u00eda el polo en Argentina, The Polo Association of the River Plate, fundada por los pioneros ingleses en 1882, se form\u00f3 la Federaci\u00f3n Argentina de Polo, presidida por Joseph Monroe Hinds. <\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\">\u201cEl deseo de mandar a Inglaterra un equipo que representara a la patria en los torneos de aquel pa\u00eds, impuls\u00f3 la idea de fundar otro organismo para que la representaci\u00f3n tuviera car\u00e1cter oficial\u201d<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\">, relata Francisco Ceballos, quien fuera Vicepresidente de la Federaci\u00f3n Argentina de Polo, en la primera parte de su libro El Polo Argentino (1969, Comando en Jefe del Ej\u00e9rcito, Comando y Direcci\u00f3n General de Remonta y Veterinaria). Agrega Ceballos que la entidad surgi\u00f3 tambi\u00e9n debido a que ya no eran solo ingleses los que jugaban al polo, sino que estaban sum\u00e1ndose <\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\">\u201capellidos de origen latino, aumento que se intensifica (\u2026) pues eran muchos los jugadores de ese origen, que se hab\u00edan incorporado a estas actividades deportivas con las mismas aspiraciones y anhelos que los de ascendencia inglesa. Trajeron el aporte de su sangre nueva, su coraje magn\u00edfico, su apasionado inter\u00e9s\u201d<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\">.<\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">La flamante instituci\u00f3n decidi\u00f3 enviar un fuerte equipo a Inglaterra, con gastos a cargo del Jockey Club y alg\u00fan aporte m\u00e1s de la Federaci\u00f3n. Viajaron ocho jugadores: los titulares Lewis Lacey, David Miles, Juan Miles y Juan Nelson, y un \u201cequipo B\u201d, integrado por Luis Nelson, Eduardo Grahame Paul, Alfredo Pe\u00f1a Unzu\u00e9 y Carlos Uranga. <\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\">\u201cLa selecci\u00f3n de los petisos (\u2026) era de suma importancia y gracias al apoyo desinteresado de varios amigos (\u2026) pudimos completar el plantel, con excepci\u00f3n de los de Alfredo Pe\u00f1a, que ya los ten\u00eda en Inglaterra. Los petisos salieron desde Buenos Aires en febrero de 1922, a cargo de Jos\u00e9 Hemmings, experto entrenador, que nos fue cedido por el se\u00f1or Mart\u00ednez de Hoz\u201d<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\">, cont\u00f3 Juan Nelson, titular del equipo de 1922, en la segunda parte del libro.<\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">El equipo argentino lleg\u00f3 a Londres en abril, sin hacer ruido; Pe\u00f1a, en tanto, los recibi\u00f3 con todo perfectamente organizado tanto para los caballos como para los jugadores y petiseros, lo cual constituy\u00f3 <\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\">\u201cun gran alivio\u201d<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\">, seg\u00fan cuenta Juan Nelson. Los polistas argentinos establecieron su base en Neasden, cerca de Londres, donde hac\u00edan pr\u00e1cticas y observaban a los equipos a los que iban a enfrentar. En mayo, se trasladaron a Hurlingham, en Londres, para dejar los caballos instalados all\u00ed. Y el 10 de ese mismo mes, el cuarteto titular \u2013Lewis Lacey, David Miles, Juan Miles y Juan Nelson\u2013 jug\u00f3 su primer partido de entrenamiento, a seis chukkers, en el Ranelagh Club frente a Templeton, y lo gan\u00f3 por un contundente 9 a 2.<\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Lo mismo sucedi\u00f3 con el segundo, ante los Freebooters, el legendario equipo del no menos legendario Walter Buckmaster, una de las glorias de la historia del polo brit\u00e1nico, el cual ganaron con m\u00e1s amplitud, 11 a 3. No les fue bien en el siguiente torneo, la Social Clubs Cup, en Hurlingham, en el que los argentinos fueron eliminados en la primera ronda. Pero esa derrota les jug\u00f3 a su favor, ya que contaban con el tiempo suficiente para ponerse a punto para lo que ven\u00eda, la Whitney Cup, la misma que El Bagual hab\u00eda ganado diez a\u00f1os antes.<\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">En la Whitney Cup, dejaron en el camino a Eastcott y Cowdray y enfrentaron en la final a Quidnucs, a quienes vencieron por 8 a 5. Luego de esa segunda Whitney Cup, sigui\u00f3 la victoria en el Abierto del Roehampton Club, para finalizar el periplo ingl\u00e9s con el highlight de la temporada: el Abierto Brit\u00e1nico, en Hurlingham. En semifinales, vencieron nada menos que a los hist\u00f3ricos Freeboters y en la final, el 1\u00b0 de julio de 1922, se midieron ante Eastcott, formado por Stephen Sandford, el belga Alfred Grisar, Earle Hopping y Vivian Lockett. Ese d\u00eda amaneci\u00f3 nublado y con amenaza de lluvia, <\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\">\u201cque se desat\u00f3 en el tercer chukker (\u2026) y que convirti\u00f3 el encuentro en un verdadero water-polo que, aunque no favoreci\u00f3 nuestro juego r\u00e1pido, s\u00ed permiti\u00f3 revelarnos como jugadores de primera categor\u00eda en el ranking mundial\u201d<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\">, record\u00f3 Nelson. El <\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\">water polo<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\"> finaliz\u00f3 con un 12 a 8 para el equipo argentino, que por primera vez en la historia conquistaba el Abierto Brit\u00e1nico.<\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">En medio de la celebraci\u00f3n por la haza\u00f1a, que hizo que un comentarista brit\u00e1nico escribiera el famoso <\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\">\u201cThey have put Argentina on the map\u201d<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\"> (\u201cPusieron a Argentina en el mapa\u201d, es decir que \u201cla Argentina hab\u00eda puesto su nombre en el mapa deportivo\u201d, como record\u00f3 Juan Nelson), los polistas argentinos recibieron un cable de Louis Stoddart, el entonces Presidente de la United States Polo Association (USPA), quien, impactado por la victoria en Inglaterra, los invit\u00f3 a participar del Abierto de Estados Unidos. Cuando el equipo argentino lleg\u00f3 a Nueva York, fueron recibidos como verdaderas estrellas por un gran n\u00famero de medios, dirigentes y aficionados.<\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Los caballos, que hab\u00edan arribado en perfecto estado, fueron alojados en Nueva Jersey, en el Rumson Country Club, el lugar donde se llevar\u00eda a cabo el certamen. Vale aclarar que, tradicionalmente, el Abierto de Estados Unidos se disputaba en Meadowbrook, en Old Westbury, Nueva York, pero ese a\u00f1o se traslad\u00f3 a Rumson. <\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\">\u201cLas canchas eran magn\u00edficas, pero distintas a las inglesas, pesadas y lentas por su c\u00e9sped profundo y h\u00famedo; las de Nueva Jersey eran muy livianas y bastante parecidas a las nuestras\u201d<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\">, cont\u00f3 Nelson.<\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Lo primero que hicieron los jugadores argentinos fue ir a ver un partido en Piping Rock Club, en Long Island, acompa\u00f1ados de Louis Stoddart, y unos d\u00edas m\u00e1s tarde hicieron su primera pr\u00e1ctica con un seleccionado anglo-americano, que el equipo argentino gan\u00f3 por 8 a 7 luego de seis chukkers. Listos entonces para la pr\u00f3xima parada: el Abierto de Estados Unidos.<\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">El equipo que disput\u00f3 el Abierto de Estados Unidos fue el mismo que en Inglaterra, es decir, Lewis Lacey, David Miles, Juan Miles y Juan Nelson, y el que venci\u00f3 a Shelbourne por 12 a 6 en semifinales. El poderoso Meadowbrook aguardaba en esa final, un equipo cuya alineaci\u00f3n contaba con dos de los mejores jugadores norteamericanos de la historia, Tommy Hitchcock y Devereux Milburn (adem\u00e1s de F. Skiddy Von Stade y Elliot C. Bacon). El 10 de septiembre de 1922, las tribunas llenas de Rumson Country Club esperaban ver en acci\u00f3n al equipo local y a los argentinos, h\u00e9roes en Inglaterra; entre los asistentes estaba Foxhall Keene, el primer 10 goles de la historia.<\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">El partido fue vibrante y muy disputado, con los argentinos arriba por 6 a 4 en la primera mitad. Al comienzo del cuarto chukker, vino el gran susto: un choque con ca\u00edda entre David Miles y Devereux Milburn le caus\u00f3 a Miles un desgarro muscular. El partido debi\u00f3 ser detenido para atender al jugador lesionado, que en un principio no iba a seguir. Pero Miles se neg\u00f3 a abandonar la batalla. Cuenta Nelson: <\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\">\u201c(\u2026) fue necesario cortarle la bota y vendarlo bien ce\u00f1ido (\u2026) calz\u00e1ndole luego una zapatilla de tenis cedida por un espectador. Insisti\u00f3 en seguir jugando en medio de los aplausos de la concurrencia. Ese accidente le cost\u00f3 tres semanas de inactividad absoluta\u201d<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\">.<\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">El coraje de Miles pudo m\u00e1s que cualquier lesi\u00f3n: <\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\">\u201cDando rienda suelta a su temperamento, conquist\u00f3 cuatro goles en r\u00e1pida sucesi\u00f3n\u201d<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\">, record\u00f3 Nelson. Cuatro goles que iban a ser fundamentales para la segunda haza\u00f1a. Los argentinos derrotaron a Meadow Brook por 14 a 7 para ganar el Abierto de los Estados Unidos.<\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Los alumnos hab\u00edan aprendido de sus maestros; la hist\u00f3rica gira de 1922 sent\u00f3 las bases para lo que iba a venir y que perdura hasta nuestros d\u00edas. Y qui\u00e9n mejor para definirlo que el mundialmente prestigioso y reconocido historiador del polo, Horace Laffaye (1935-2021), en su libro \u201cEl polo internacional argentino\u201d (1989): <\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\">\u201cNing\u00fan otro equipo ha ganado los Campeonatos Abiertos de Gran Breta\u00f1a y los Estados Unidos en el mismo a\u00f1o y con igual alineaci\u00f3n. Pero, mucho m\u00e1s importante, los caballeros que representaron a nuestro polo dejaron sentada una herencia de nobleza deportiva que servir\u00e1 de modelo para todas las generaciones de polistas en la Argentina\u201d<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\">.<\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Finalmente, y a consecuencia de esta haza\u00f1a, el 14 de septiembre de 1922, la River Plate Polo Association y la Federaci\u00f3n Argentina de Polo se fusionaron para crear la Asociaci\u00f3n Argentina de Polo. Cien a\u00f1os de historia, cien a\u00f1os del mejor polo del mundo.<\/span><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Art\u00edculo publicado originalmente en La Naci\u00f3n Revista el domingo 22 de mayo\u00a0 &nbsp; Por Alejandra Ocampo &nbsp; A mediados del Siglo XIX, oficiales de caballer\u00eda brit\u00e1nicos que se encontraban de servicio\u00a0en la India quedaron cautivados por un deporte ecuestre que practicaban los nobles del subcontinente, al que llamaban \u201cla joya de la corona del Imperio&nbsp;<\/p>\n<p><a class=\"btn btn-style\" href=\"https:\/\/pololine.slorusso.com\/es\/destacado\/entre-ingleses-y-gauchos-gestaron-el-reinado-mas-largo-en-el-deporte\/\">Continue Reading<\/a><\/p>\n","protected":false},"author":4,"featured_media":115748,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_mi_skip_tracking":false,"_monsterinsights_sitenote_active":false,"_monsterinsights_sitenote_note":"","_monsterinsights_sitenote_category":0,"footnotes":""},"categories":[144,527],"tags":[1574],"class_list":["post-115747","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-articulos","category-destacado","tag-historia-del-polo"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/pololine.slorusso.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/115747\/"}],"collection":[{"href":"https:\/\/pololine.slorusso.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/"}],"about":[{"href":"https:\/\/pololine.slorusso.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post\/"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/pololine.slorusso.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/4\/"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/pololine.slorusso.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments\/?post=115747"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/pololine.slorusso.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/115747\/revisions\/"}],"predecessor-version":[{"id":115750,"href":"https:\/\/pololine.slorusso.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/115747\/revisions\/115750\/"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/pololine.slorusso.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media\/115748\/"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/pololine.slorusso.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media\/?parent=115747"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/pololine.slorusso.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories\/?post=115747"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/pololine.slorusso.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags\/?post=115747"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}