{"id":127888,"date":"2022-12-29T18:19:00","date_gmt":"2022-12-29T18:19:00","guid":{"rendered":"https:\/\/www.pololine.com\/?p=127888"},"modified":"2023-01-23T18:48:51","modified_gmt":"2023-01-23T18:48:51","slug":"la-emperatriz-sissi-una-tragica-vida-marcada-por-su-pasion-por-los-caballos","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/pololine.slorusso.com\/es\/articulos\/la-emperatriz-sissi-una-tragica-vida-marcada-por-su-pasion-por-los-caballos\/","title":{"rendered":"La Emperatriz\u00a0Sissi, una tr\u00e1gica vida, marcada por su pasi\u00f3n por los caballos"},"content":{"rendered":"<p>By Alejandra Ocampo<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Hace unos meses se estren\u00f3 en una reconocida platafoma de streaming la serie \u201cLa Emperatriz\u201d, un <em>racconto<\/em> de la vida de una de las mujeres m\u00e1s legendarias de la historia, Sissi, Emperatriz del poderoso Imperio Austro-H\u00fangaro, una de las mujeres m\u00e1s hermosas, cultas e interesantes de su \u00e9poca, que desafi\u00f3 los prejuicios de su posici\u00f3n y su tiempo. Sissi dedic\u00f3 buena parte de su vida a los caballos, lo cual est\u00e1 descripto en dos de los tantos libros que se han escrito sobre ella &#8211; \u201cSissi, Emperatriz contra su voluntad\u201d, de la historiadora germanoaustr\u00edaca Brigitte Hamann, que incluye un cap\u00edtulo entero, \u201cReina Amazona\u201d, dedicado a las habilidades ecuestres de Sissi, y en \u201cReinas Malditas\u201d, de la periodista y escritora espa\u00f1ola, Cristina Morat\u00f3.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Sissi\u00a0naci\u00f3 como Elisabeth Amalie Eugenie, Duquesa de Baviera, en Munich, en 1837, hija de Maximilien de Baviera, Duque de Baviera y de \u00a0la Princesa Real de Baviera, Ludovica. Su infancia transcurri\u00f3 junto a sus tres hermanos, en el Castillo de Possenhofen. \u00a0Sissi hered\u00f3 su gran pasi\u00f3n por los caballos de su padre, quien pose\u00eda ejemplares pura sangre y sol\u00eda organizar eventos ecuestres, que se realizaban en el hip\u00f3dromo que hizo construir en su jard\u00edn. De ni\u00f1a, Sissi prefer\u00eda pasar su tiempo en el campo, montando sus caballos, como relata Cristina Morat\u00f3 en su libro: \u201c(\u2026)<em>\u00a0Sissi\u00a0prefer\u00eda el campo a la ciudad y no cambiaba los (\u2026) paisajes que rodeaban Possenhofen por el brillo de los salones palaciegos. De \u00a0ni\u00f1a amaba la vida al aire libre, montar a caballo (\u2026)\u201d.<\/em><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>En 1853, cuando\u00a0Sissi\u00a0ten\u00eda 16 a\u00f1os, la familia realiza un viaje a Austria, exactamente a Bad Ischl, la residencia de verano de la familia real, la Casa de Habsburgo, para concretar el matrimonio del Emperador Franz-Joseph, hijo de la infoluyente archiduquesa Sophie de Baviera, hermana de la madre de Sissi. Las hermanas quer\u00edan casar a Franz-Joseph con la hija mayor de Ludovica, Helene; pero nada sali\u00f3 como estaba previsto. El Emperador se sinti\u00f3 atra\u00eddo por la personalidad at\u00edpica y la belleza de\u00a0Sissi. Y aunque era t\u00edmida y nada afecta a la vida en los palacios, tampoco se resisti\u00f3 a los encantos del apuesto Emperador; un a\u00f1o despu\u00e9s del encuentro, el 24 de abril de 1854, Sissi, de 17 a\u00f1os, se casa con Franz-Joseph, convirti\u00e9ndose en Emperatriz del poderoso Imperio Austro-H\u00fangaro. A partir de ese momento, la vida alegre y despreocupada de Sissi iba a cambiar de forma dr\u00e1stica; pronto descubri\u00f3 que la asfixiaba ser Emperatriz y detestaba la rigidez y el protocolo de la corte, y las exigencias que le impon\u00eda su t\u00eda-suegra, Sophie, que le hizo la vida imposible en el Palacio Imperial de Hoffburg y en el Palacio de Schonbrunn.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Sissi\u00a0y Franz-Joseph tuvieron cuatro hijos: Sophie, Gisela, Rudolf y Marie Valerie. En 1857, Sissi llev\u00f3 a sus dos hijas, Sophie y Gisela, a un viaje oficial a Hungr\u00eda. Ambas ni\u00f1as enfermaron durante ese viaje, y si bien Gisela logr\u00f3 reponerse, su hermana falleci\u00f3 con tan solo 2 a\u00f1os. Como era de esperarse, la enfurecida Archiduquesa Sophie hizo responsable a\u00a0Sissi\u00a0de la muerte de su nieta; esta gran tragedia dej\u00f3 secuelas de por vida en Sissi, que, sumada a la tensi\u00f3n que viv\u00eda en la corte, potenci\u00f3 la enfermedad que padec\u00eda Sissi, por entonces desconocida, la bulimia, que la hizo vivir obsesionada por su figura, someti\u00e9ndose a dietas y ayunos feroces.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Esa vida que consum\u00eda a Sissi era aliviada por su amor a los caballos. Seg\u00fan Cristina Morat\u00f3: <em>\u00abLa Emperatriz comenz\u00f3 a llevar un ritmo de vida tan insano como extravagante (&#8230;) se la ve\u00eda absorta en sus pensamientos y montaba a caballo durante horas seguidas\u00bb.<\/em> Su marido alentaba la pasi\u00f3n ecuestre de su esposa, pero a la vez se mostraba preocupado en las cartas que le enviaba desde Italia, donde acud\u00eda a supervisar acciones militares en territorio de los Habsburgo: <em>\u00abCu\u00eddate, procura hallar distracci\u00f3n, monta a caballo y sal a pasear en coche, pero con mesura y prudencia\u00bb.<\/em><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Pero no hab\u00eda mesura y prudencia en Sissi: era una intr\u00e9pida amazona que resist\u00eda hasta 6 horas sobre la montura y recorr\u00eda 200 km sin detenerse. En 1854, cuando Franz-Joseph y\u00a0Sissi\u00a0fueron coronados Reyes de Hungr\u00eda, en Budapest,\u00a0Sissi\u00a0hizo del castillo h\u00fangaro de Godollo su refugio favorito. All\u00ed ten\u00eda sus caballerizas con decenas de caballos y pasaba la mayor parte del tiempo con ellos; sus colaboradores sol\u00edan tenerle preparados hasta tres caballos por d\u00eda. Se relacion\u00f3 con los mejores jinetes austroh\u00fangaros, quienes la acompa\u00f1aban en sus interminables cabalgatas. Seg\u00fan Cristina Morat\u00f3, <em>\u00abEn su palacio h\u00fangaro de Godollo, mand\u00f3 a construir una pista de circo; all\u00ed instal\u00f3 una escuela de alta equitaci\u00f3n donde aprendi\u00f3 acrobacias a caballo\u201d. <\/em>Brigitte Harmann relata un testimonio de Mar\u00eda, baronesa de Wallersee, sobrina de la Emperatriz: <em>\u201cEra un espect\u00e1culo encantador ver a la t\u00eda vestida de terciopelo negro haciendo dar la vuelta a su peque\u00f1o pura sangre \u00e1rabe. Claro que para una Emperatriz, no dejaba de ser una ocupaci\u00f3n un tanto extra\u00f1a\u201d.<\/em><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Sissi\u00a0montaba como mujer, de costado; cuentan que, en su af\u00e1n por verse impecable, una vez sentada en el caballo, mandaba coser su pollera larga a la montura para que tenga una ca\u00edda perfecta. Si bien usaba guantes para sostener las riendas, no lo hac\u00eda con frecuencia, y tras las largu\u00edsimas cabalgatas, terminaba con sus manos ensangrentadas. Un d\u00eda, y para el esc\u00e1ndalo de sus damas de compa\u00f1\u00eda, decidi\u00f3 montar como hombre. Intent\u00f3 acortar su pollera de montar, pero al notar que no quedaba bien, pide consejo a su ecuy\u00e9re francesa, quien utilizaba unas calzas de cuero debajo de su vestido. Para horror de sus doncellas, Sissi consigue una pieza de cuero que se hace coser sobre su cuerpo. Tras asegurarse que sus \u201cpantalones\u201d estaban bien s\u00f3lidos, se hace traer sus guantes, su fusta y su chaqueta, y manda ensillar a su yegua con una montura de hombre, para salir cabalgando a toda velocidad, un placer supremo que Sissi\u00a0disfrutaba al m\u00e1ximo.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>En 1874, su hermana Mar\u00eda Sof\u00eda, ex Reina de N\u00e1poles, invita a Sissi a pasar una temporada en Inglaterra, donde viv\u00eda dedicada al ocio y a los caballos. En Inglaterra, Sissi conoci\u00f3 a los mejores jockeys ingleses, asist\u00eda a las cacer\u00edas del zorro, y, para horror del Emperador, comenz\u00f3 a hacer salto de obst\u00e1culos, dirigida por su <em>\u201cpetisero\u201d<\/em> ingl\u00e9s, Allen, quien la animaba a ejercicios cada vez m\u00e1s audaces. Sissi llev\u00f3 su actividad ecuestre a Budapest y Viena. Escribe Brigitte Hamann: <em>\u201cLos vieneses no quer\u00edan perderse el espect\u00e1culo y acud\u00edan en masa a ver saltar obst\u00e1culos a la Emperatriz\u201d.<\/em><\/p>\n<p><em>\u00a0<\/em><\/p>\n<p>En 1875, comenz\u00f3 a comprar los mejores caballos ingleses sin regatear el precio, y se preparaba con esmero para participar en las cacer\u00edas del zorro. En 1876, Sissi conoce a un jinete escoc\u00e9s, de modales toscos y rudos, William George Middleton, a quien todos llamaban \u201cBay\u201d, reconocido como uno de los mejores jinetes del Siglo XIX. Al saber que que ten\u00eda que entrenar a una emperatriz, Bay se mostr\u00f3 muy brusco con ella. Contra todo lo esperado, esa brusquedad impresion\u00f3 a Sissi, y con el tiempo se respetaron y admiraron mutuamente. Bay adoraba a Sissi por su coraje y por desafiar los prejuicios de la \u00e9poca, montando de forma inusual para una mujer de su \u00e9poca, y la estimulaba a\u00fan m\u00e1s a participar en las cacer\u00edas; Sissi respetaba tanto a Bay, que no solo fue su consejero, piloto, confidente y compa\u00f1ero de cabalgatas, sino que era el \u00fanico que <em>\u201cpod\u00eda elogiarla o criticar su actuaci\u00f3n. Sissi lo aceptaba todo como una ni\u00f1a peque\u00f1a\u201d<\/em>, cuenta Hamann. Bay tambi\u00e9n compraba caballos para la Emperatriz. A Sissi no le importaba otra cosa que andar a caballo. En Irlanda, pa\u00eds que visit\u00f3 en 1879, se la recuerda como <em>\u201cuna misteriosa hada a caballo\u201d,<\/em> escribe Hamann. Tambi\u00e9n estuvo en Francia: en Normand\u00eda, donde se surmerg\u00eda en el mar montada a caballo y saltaba vallas en sus paseos por el Bois de Boulogne, en Par\u00eds. Por aquellos a\u00f1os se comentaba que resultaba extra\u00f1o ver a Sissi a pie y no montada sobre un caballo.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Pero en 1883, Sissi dio por finalizada su pasi\u00f3n ecuestre de manera sorpresiva; solamente reconoci\u00f3 que hab\u00eda perdido el \u00e1nimo y vendi\u00f3 todos sus caballos. Retorna a Viena con el Emperador, pero se muestra indiferente hacia \u00e9l, que la adora. A\u00f1os m\u00e1s tarde, el 30 de enero de 1889, lleg\u00f3 el golpe fatal. Rudolf, de 30 a\u00f1os y pr\u00edncipe heredero\u00a0 del Imperio Austroh\u00fangaro, aparece muerto junto a su amante, la Baronesa Mar\u00eda Vestera, en el pabell\u00f3n de caza de los Habsburgo, en Meyerling, un hecho que qued\u00f3 en la historia como la \u201cTragedia de Mayerling\u00bb. La muerte del Pr\u00edncipe devast\u00f3 por completo a sus padres; Sissi visti\u00f3 luto por el resto de su vida, luego de regalar vestidos y joyas que ya no utilizar\u00eda m\u00e1s.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>La Emperatriz nunca volvi\u00f3 a los caballos, dedicando los \u00faltimos a\u00f1os de su vida a hacer largos viajes por Europa en su barco, Miramar. El 10 de septiembre de 1898, durante un paseo con su dama de compa\u00f1\u00eda, cerca del Lago Leman, en Suiza, un anarquista italiano, Luigi Lucheni le clav\u00f3 un estilete a la Emperatriz. Sin darse cuenta de la sucedido, Sissi y su dama de compa\u00f1\u00eda embarcan y la Emperatriz se desmay\u00f3. La dama de compa\u00f1\u00eda not\u00f3 una mancha de sangre en su pecho: era la herida que el estilete hab\u00eda causado sobre su coraz\u00f3n, lo que le caus\u00f3 la muerte.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Sissi\u00a0fue trasladada a Viena, donde recibi\u00f3 un imponente funeral. Contra su voluntad, ya que deseaba ser enterrada en la isla de Corfu, en Grecia, fue sepultada en Viena, en la cripta de los Habsburgo. All\u00ed, en un imponente mausoleo, descansa Sissi, la \u00abReina Amazona\u00bb.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>By Alejandra Ocampo &nbsp; Hace unos meses se estren\u00f3 en una reconocida platafoma de streaming la serie \u201cLa Emperatriz\u201d, un racconto de la vida de una de las mujeres m\u00e1s legendarias de la historia, Sissi, Emperatriz del poderoso Imperio Austro-H\u00fangaro, una de las mujeres m\u00e1s hermosas, cultas e interesantes de su \u00e9poca, que desafi\u00f3 los&nbsp;<\/p>\n<p><a class=\"btn btn-style\" href=\"https:\/\/pololine.slorusso.com\/es\/articulos\/la-emperatriz-sissi-una-tragica-vida-marcada-por-su-pasion-por-los-caballos\/\">Continue Reading<\/a><\/p>\n","protected":false},"author":3,"featured_media":127885,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_mi_skip_tracking":false,"_monsterinsights_sitenote_active":false,"_monsterinsights_sitenote_note":"","_monsterinsights_sitenote_category":0,"footnotes":""},"categories":[144],"tags":[1653],"class_list":["post-127888","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-articulos","tag-historia-con-caballos"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/pololine.slorusso.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/127888\/"}],"collection":[{"href":"https:\/\/pololine.slorusso.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/"}],"about":[{"href":"https:\/\/pololine.slorusso.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post\/"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/pololine.slorusso.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/3\/"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/pololine.slorusso.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments\/?post=127888"}],"version-history":[{"count":4,"href":"https:\/\/pololine.slorusso.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/127888\/revisions\/"}],"predecessor-version":[{"id":128008,"href":"https:\/\/pololine.slorusso.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/127888\/revisions\/128008\/"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/pololine.slorusso.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media\/127885\/"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/pololine.slorusso.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media\/?parent=127888"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/pololine.slorusso.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories\/?post=127888"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/pololine.slorusso.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags\/?post=127888"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}